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La Basílica
Situada en un
cautivador enclave,
la Basílica de
Covadonga es sin
duda alguna una de
las construcciones
más representativas
del Principado de
Asturias. Su
construcción se
remonta al año 1877,
fecha en que
comenzaron las
obras, prolongándose
éstas hasta 1901. La
idea es original de
Roberto Frassinelli,
mientras que la
ejecución
arquitectónica la
finalizó Federico
Aparici. Se trata,
por tanto, de un
templo con más de
cien años de
historia que cada
año recibe a miles
de fieles y
visitantes. La
Basílica es de
estilo neorománico y
su característico
color rosado
proviene de la
piedra natural de
las montañas que
circundan la villa
de Covadonga. Las
dos torres son
visibles desde la
distancia, mientras
que en la cercanía
es reconocible por
su nave central y
sus tres ábsides
escalonados. El
pórtico de entrada
está compuesto por
tres arcos. Su
espectacular estampa
exterior esconde un
interior plagado de
tesoros y obras
maestras. Entre
ella, cabe citar una
réplica de la Cruz
de la Victoria o la
obra pictórica “La
Proclamación del Rey
Pelayo”. En los
primeros años del
Siglo XXI,
coincidiendo con el
centenario de la
inauguración del
templo, se instaló
un nuevo órgano. |
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